Sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (Gran Sala), de 14 de abril de 2026. Asunto C-590/23 (Pelham II).
En 1997, el productor alemán Pelham y los compositores SD y UP lanzaron la canción “Nur mir”. Para crear la base rítmica de su título musical, utilizaron un fragmento breve (de unos dos segundos), de la canción “Metalla uf Metall”, publicada originalmente por el grupo de música electrónica Kraftwerk. Sus miembros fundadores, CG y RL, consideraron que el uso descrito se había hecho sin autorización, por lo que acudieron a los tribunales alegando que se habían vulnerado sus derechos.
El conflicto, que se ha prolongado durante casi 30 años en los tribunales, enfrenta: por un lado, la libertad artística (expresada, en este caso, mediante la técnica de extraer - con ayuda de equipos electrónicos - una muestra de un fonograma, y utilizarla con el fin de crear una obra nueva); y por otro lado, la protección de los derechos de autor y derechos afines (en concreto, el derecho conferido a los productores de fonograma a autorizar o prohibir la reproducción de sus fonogramas, u oponerse a que un tercero use una muestra sonora del mismo con el fin de insertarlo en otro).
En esta nueva ocasión, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) se pronuncia sobre una cuestión clave: si es posible que la reproducción de fragmentos musicales (muestreo / sampling) quede comprendida en la excepción del “pastiche” y, por tanto, no requiera autorización.
Según explica el TJUE, el concepto “pastiche” ya estaba previsto en la normativa europea, pero no se había definido con claridad. Esto conllevaba a pensar de forma errónea que la excepción podía servir para justificar prácticamente cualquier reutilización creativa de obras ajenas. El Tribunal descarta esta idea y aclara que el “pastiche” se da cuando una obra nueva integra elementos de obras anteriores para crear algo distinto, sin ser una copia, pero de tal forma que el público pueda reconocer esa nueva creación como una referencia a la obra original.
Ahora bien, el Tribunal también deja claro que esta excepción tiene límites. El pastiche no es un cajón de sastre donde cabe cualquier uso creativo, por lo que no ampara el plagio ni las imitaciones encubiertas. El uso debe ser reconocible, y no una simple copia disfrazada.
Además, el TJUE aclara que no es necesario que existan el humor ni la burla (como ocurre en la parodia), ni tampoco que el autor haya tenido una intención concreta al crear la obra. Lo verdaderamente importante es el resultado, y es suficiente con que una persona que conozca la obra original pueda identificar esa relación en la nueva creación.
De esta forma, la cuestión determinante para este conflicto es el hecho de que el título musical “Nur mir” evoca la secuencia rítmica de la canción “Metalla uf Metall”, pero diferenciándose perceptiblemente de ella. No constituye ni una imitación del estilo de dicha secuencia rítmica, ni una manifestación de humor o burla.
Aplicando estos criterios, el TJUE reconoce que el sampling puede quedar amparado por la excepción de pastiche, pero solo cuando se utilice para crear una obra nueva conforme a lo expuesto anteriormente. En caso contrario, seguirá siendo necesaria la autorización del titular de los derechos.